Historia del Pensamiento Económico, Artículos
Wilfredo Pareto y el Fascismo El Fascismo - en la medida en que se pueda definir como un pensamiento orgánico- es una filosofía de la historia y de la política más que una doctrina económica. Por otra parte preconiza la subordinación de la economía a la política, profesa un relativismo integral en materia económica, niega la existencia de leyes económicas naturales y reduce la disciplina a una mera profesión. Se podría decir que es un pensamiento antieconómico.
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Enfoque Keynesiano![]() Enfoque neoclasico-keynesianoINTRODUCCIÓNEl presente trabajo abarca el enfoque de la síntesis Neoclásica-keynesiana, donde nos permitirá realizar un estudio detallado de todos los temas que este involucra ya que se presentan solo puntos clave a tratar.
La síntesis neoclásica–keynesiana dominó ampliamente la teoría macroeconómica en los años posteriores de la segunda guerra mundial y tuvo mucha influencia en el manejo de la política económica de muchos países que mediante apropiadas políticas fiscales y monetarias el gobierno podría evitar que la economía cayera en cualquiera de los extremos: elevado desempleo o alta inflación, permitiendo suavizar notoriamente los ciclos económicos.
A la vez este enfoque abarca temas que en el keynesianismo no lo tomaron en cuenta o tal vez no lo tomaron como punto importante, a tratar, tal es el caso de las expectativas y de la curva de Phillips. Que permitirá entender en que se basaban cada uno de los aportes anteriores, para explicar los diversos fenómenos económicos tales son como la inflación, el desempleo, y el mercado laboral en su conjunto. Sobre todo, separar el análisis de la síntesis neoclásica tanto a corto y largo plazo, también cabe resaltar la importante diferenciación entre corto y largo plazo de la curva de Phillips.
1. LA SINTESIS NEOCLASICA KEYNESIANA |
Teoría Keynesiana
Autor: Lic. Pablo DÍAZ ALMADA - Mayo de 2009
Surgimiento de la Teoría KeynesianaHacia principios de los años 30 del siglo pasado el mundo entraba en una crisis muy profunda, los niveles de desempleo y marginación se extendieron por la debacle conocida como la “Gran Depresión” que, iniciada en Estados Unidos, se dilató a todo el mundo capitalista. Por aquel entonces reinaba en el mundo académico económico las teorías de los denominados clásicos, expresión que Karl Marx usó para envolver las ideas de economistas como Adam Smith y David Ricardo; a los que Keynes sumará los nombres de John S. Mill, Francis Edgeworth, Alfred Marshall y Arthur Pigou.
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Socialismo y Cristianismo¿Será el socialismo, tal como fue propuesto en el siglo XIX, incompatible con el cristianismo, como tantas veces se ha afirmado? O, ¿será el socialismo, equivalente al cristianismo, aggiornado al racionalismo ilustrado que imperaba en ese siglo? Para responder estas preguntas debemos, ante todo, tener en cuenta el contexto histórico en que se desarrollan estas doctrinas, tratando de interpretar acertadamente los signos de los tiempos. En esta vena, los “pobres” de los que nos habla el Evangelio, serían equivalentes a los “proletarios” del s. XIX, y a los marginales o excluidos del Tercer Mundo en la actualidad. Los infructuosos intentos de implementar sistemas socialistas en el s. XX, se corresponden con los también desafortunados intentos de implementar un cristianismo digno de tal nombre a partir del s. IV. La sospecha de que ambas ideologías proponen sistemas imposibles de llevar a la práctica, utópicos, más bien reforzaría la hipótesis de su similitud. Pero no todo está perdido, pues la experiencia que dejan los repetidos intentos, llámense cristianos o socialistas, se traduce en una pedagogía histórica, o divina, si se quiere, que resulta de vital importancia para abordar los serios conflictos con los que ha comenzado el s. XXI.
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Schumpeter
Por Dario Blatman
El primer punto de discusión que plantea Schumpeter, recae en la pregunta acerca de si el capitalismo favorece o no, el rendimiento máximo de la producción. También, el autor menciona que en la actualidad, vivimos en una edad monopolista.
Schumpeter define al capitalismo como un método de transformación económica, y destaca su carácter evolutivo y no estacionario.
El término “destrucción creadora”, lo utiliza para aludir al carácter evolutivo del capitalismo mencionado anteriormente. Es decir, la evolución se manifiesta entre otras cosas, con la apertura de nuevos mercados y el desarrollo de la organización de la producción. Esto genera una “revolución” de la estructura económica destruyendo lo antiguo y creando elementos nuevos. Es un proceso de destrucción por la introducción de innovaciones ya que las empresas que no se adaptan a las nuevas condiciones no van a sobrevivir; y es un proceso creador porque va a difundir sus beneficios a toda la economía. Schumpeter agrega que el proceso de destrucción creadora, es un hecho esencial para el capitalismo. En eso consiste el capitalismo y en eso debe también vivir cada creación capitalista.
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Clásicos y Neoclásicospor Dario Blatman - daro_blatman@hotmail.com
Existen muchos conceptos paralelos y contrapuestos entre las teorías económicas clásicas y neoclásicas respectivamente. A continuación se expondrán brevemente los puntos más significativos de ambas teorías, a fin de que el lector pueda realizar su propia contrastación.
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El Fascismo - en la medida en que se pueda definir como un pensamiento orgánico- es una filosofía de la historia y de la política más que una doctrina económica. Por otra parte preconiza la subordinación de la economía a la política, profesa un relativismo integral en materia económica, niega la existencia de leyes económicas naturales y reduce la disciplina a una mera profesión. Se podría decir que es un pensamiento antieconómico.

